Cómo salpica
y se arrebuja y sufre
la tarde
cuando desde el horizonte sube el ala
que arrebata
y arremolina
y despelleja el viento
cuando el avance pide un nuevo jeroglífico
para nombrar la ventana que quedó en las islas
y el cauce de las aguas reclama
(desde el centro)
su vestido desnudo
y las ojeras del buey proporcionan ideas sin nombre
y el instante que se perdió en los surcos
salta
y el consuelo carece de tiempo
el retenido
cuando manzanas
sabe
expresan el olor del trigo
y el alimento
y la carta del numerado
escapa lágrimas
ah el numerado
el muros
el muerto brotecido
que escapa por las paredes
con los ojos
con las manos
con el hilo
el numerado calla
o grita
y señala rasgos
y canta canta canta
y ya no muros
cuando sobre el estante
el sabor de una letra
sorprende el dibujo de un iris atento
con el silbo se aleja
con el silbo camina y se acompaña
se pierde y se encuentra
con el silbo gasta las piedras
con el silbo rememora los cuentos el numerado
con el silbo
la tarde se sube hasta el cielo
la tarde se trepa a las ramas del cielo
la tarde se vuela sobre el mar y enciende la estrella
la tarde le pide que ordene las hojas
las tablas
las algas
los ojos
la tarde le pide que suba al andamio
y eleve la casas ladrillo y ladrillo
la tarde se sienta
se acuesta
se duerme
descansa la noche de un día sumado.-
II
Los ojos que miran
ellos encerrados
quebrada lágrima oculta tras de las paredes
suben y suben
casi gesticulan
los ojos se alientan de cielo
saben saben
ellos sí saben el espacio
ellos sí saben el aire
casi embotados
muertos
caminan cuatro pasos
emanan la escondida alegria de unas pocas palabras
se miran solitarios entre los cilindros
( son verdes lagartos los que vigilan
y lloran sauces sobre las paredes
manchas de rostro benévolo angustiado)
caminan cuatro pasos
atraviesan
con voluntad paredes de granito
con el aliento azul las avenidas
casi muriendo elevan la plegaria
suben al cielo
suben suben
y se agitan sus miembros pavoridos
y el aire no existe
y el espacio no existe
solo la luna sobre los cilindros
solo algún rayo apenas descubierto
salen y salen
y suben y suben
con la mirada y el dedo
con el arco pronunciado de las cejas
miran y cantan para que no exista
para que no hiera
para que no se alargue
y cantan
y cuentan
y sonrien
el tiempo.-
III
aquí no están la rama ni la soga
el espacio del ombú
es la roca encima de los hombros
el cerro empinado
y el alud repentino
aquí debajo está el recinto consumado
el polvo de las sogas
la atmósfera repleta de preguntas
el sonido nocturno de los trenes
y el estandarte negro del silencio
hay ojos perforados
y la piel arrugada del miedo
cuando surgen en la oscuridad los golpes del árbol
cómo se levantan las palabras
las olvidadas palabras
hasta el cielo cerrado de nubes
cómo se alarga la mano en el abismo
buscando la palabra
la única estructura removida desde los siglos
la palabra del tiempo trae consigo
el avance y oleaje de la sangre
desde la mano primera que propone
un movimiento solo en el espacio
y entre la niebla escapa
el grito horripilante
la blasfemia del santo retenido
los globos de la luz se rojecieron
y la garganta escapa las entrañas
el numerado escupe contra el cielo
y desciende extenuado los peldaños
hasta el recinto pétreo dela sombra.-
IV
Separado del aire
manifiesta los sueños con los ojos
proyecta soles en la mancha
satisface el reducto
y permanece gotas en inercia
saboreando los frutos más amargos
sobrevive los árboles y el viento
mientras caen a su lado historias como cabezas de fósforos
y el mar
hundir las manos en el tiempo marino
persiguen las figuras preocupadas
cada momento intacto
cada gota de grifo goteado
toda la enorme gota acumulada
de olas no canto y caminata
de sal sin sol y neblinosa tarde
en el muros
tampoco el bosque con ojos sombríos
sin salto ni cuento del vaso
salido del aire por masas de ondas
de gritos ondeados
de aluvión sonoro
de son repetido en las calles
de choque y avance
de caigo y levanto la sangre
cercado de piedras ahora
pronuncia los surcos de frente
la mancha no suple
la gota galopa y golpea sin pausa
se extienden los charcos
se torna imperioso el velamen
la luna
el brazo extendido
y todo el oficio del ave marina
pero ahora peces
moluscos de paso invisible
destino del alga
del coral
del musgo
de restos hundidos
pero aún naciones que tientan la luz
la ganancia del aire...
V
Hilo
remota proa del buque navegante
gavias
alto velamen
cordaje
la tempestad abraza
ay tiempo ultramarino
el tiempo sumergido
las altas torres
el arrebato de la manzana
la espera hueca que cabecea entre las tunas
el árbol el árbol casi ciego que embestía
y el olor de las fresas en medio del silencio
con el aliento
después del río en los cajones
después de la lluvia
con una cabellera sobre los ojos
y el cielo revestido de hojas y de rosas
casi
ahora
sobre las paredes
después de casi ver las alamedas
después de haber besado casi los balcones
vuelve a la mancha con figuraciones
cae en el miedo del puerto cerrado
del bosque en silencio
del mar sin retorno
adquiriendo formas cada vez más raras
sumando las rayas que no en las paredes
apresurando el paso de las horas
los ojos fijos en el estaño
el numerado vuela y se incendia buceando en el tiempo
con los brazos abiertos
las algas colgando en los brazos
entre los dedos
entre las pestañas
el numerado se eleva en las olas
el numerado aspira los entornos
la sal del aire
la sal y el sol ultramarino
enciende la gota y eleva el silencio en un vaso
canta
le sostiene el sonido filial de un mosquito
y las respiraciones
y los pasos medianoche
y la esperanza
el santo dolor de estar cerca
de asomarse
de levantar los ojos y el pecho sobre las olas y el viento
de andar sin pausa con los ojos lejos
sobre las aguas
como el hombre un día.-
VI
Volver al aire
salir del recinto
situar el espacio del poniente hasta la lluvia
recuerdas cómo truena
y baja el ululante croar de los sapos
cómo se mezcla
la gota simultánea
con el repiqueteo de las ranas
la densidad del viento
con la tierra emanada
un sentarse a escuchar
suspenso el aire
la paz del horizonte sumergido
en la entraña basal
en la espesura
en el hilo sumado de la lluvia
algo distinto es el miedo
la esperanza
las uñas que requiebran las ventanas
y tantos los cilindros numerosos
que sumen la nostalgia boca adentro
y la actitud del agua que desliza
lo muerto hasta la boca del recinto
y el alejacercano remirarse
el súbito estallido de la risa
el recorte de entornos
de espejismos
de no encontrar la forma de la cara
de saborear la voluptuosa instancia
de saborear el viento
instalar la concordancia
de los sueños superpuestos
y las puertas abiertas de infinito se sumen en el antro desprolijo
entra la lluvia
el desconcierto de los callejones
por las sogas que te ligan a la cama
prohibiéndote mirar el infinito...
VII
Rescata de la mancha el vino abrazador de amigos
eleva el vino la boca florecida
la noche de visiones proyectadas
de misterioso vuelo a ras de la memoria
y en el instante fijo ve
cómo en la mancha se salen
las instancias del vino
lo perdido en la casa del viento
( como pasan las luces
los altavoces
el silbido del impacto rojo y la guadaña)
reencuentra la ventura constructora
la casa de la arena
la casa que no tuvo más que viento
la construcción que fue el ataque al ombú
la construcción cargada con voz de rocío
de sol levantado sobre las espinas
la construcción hundiendo su mano enlazada en raíces
la construcción florada
la construcción que se perdió en el viento...
rescata el vino de las estaciones
acude al vino de partir
del viento en las dunas
levanta la mano
sacude el abismo que nuevo se instala
levanta
se choca la frente en el muro
sacude el espasmo la burla el silencio
sorprende la máscara
vuelca
levanta la cumbre en los dedos cerrados
los sueños
el hambre que brota
sucumbe en la lluvia
se mueve inquietante
pretende romper el estaño
se vuelve salido del aire
se cae
solloza su voz abultada
acalla las risas del árbol
secciona las dunas la arena y el viento
fabrica ladrillos del aire
del vino
del vuelo memoria
se vuelve al oscuro sector de la mancha
cabizbajo sueña
permite al silencio subir al extremo del labio
saluda los siglos
escupe un pedazo de inercia
y acude la estampa del vuelo acordado
del vuelo ceniza que nace del ave
y un salto acrobático flota en el aire...
VIII
Porque al entrar al círculo de sombras
el frío golpea
la mano helada conquista regiones de cerebro
domina y articula falanges
en tanto las perdices disimulan un silbo
un tímido silbido mientras huyen
el numerado escucha las razones que claman en el fondo
sucumbe de hidrocefalia
sacude su vaso enrojecido
y purpurea
la gota repetida
la hora que termina comienza y se renueva
sin despejar incógnitas
sin siquiera iluminar las pequeñas ampollas
- el globo mínimo del instante
capaz de dar los frutos más sabrosos-
el espacio del súbito presente
enseña su estatura con aldabonazos en los ojos
estrepitosamente suena en las mejillas
sorprendidas y frías de repente
la contundencia se desmembra en ojos
en las manos palpando las paredes
en gusanos y arañas divertidos
en la risa de fauces descompuestas
( el cubrecama de los siglos ya no sirve
para velar este hórrido despeje
de incógnitas que luchan en las sombra )
suben las lunas
circulan los astros
y enredaderas pliegan a los muros
el numerado intenta
desencajar la mano en los cilindros
se ha roto ya el lenguaje
ahora lava de simientes salen
en comunicación de caños impensados
la gota se convierte en ojos
las manchas remedan manos
los pies se hacen leves sobre las hojas
escape
salto
escape
el grito contenido se desbanda
en galope sonoro de amapolas
en ramas quebrajadas
en batimiento de alas y palomas
mientras el numerado
agarrota sublime sus dedos
en el rayo que entraba en la noche del antro
IX
El numerado era solo un fantasma
perdiéndose en la bruma del olvido
el sueño de la gran casa del viento
despedazado en noches de cilindro
cede su espacio al avidez
al hambre de la vida
el numerado
el antiguo muerto brotecido
ahora es un fantasma sin piel que camina
que aproxima
su oído a los espantos de la calle
y entonces canta
si no es ahora cuándo
si no en la lluvia adónde
y todas las preguntas se acumulan
y danzan con sonrisas angulosas
alrededor del hombre y sus emblemas
pero la noche
pero...
y el silencio
que se abarrota en las mismas pupilas
agolpa en un instante la nostalgia
que solamente el canto desparrama
acosado de perros y de lunas
vagabundo nocturno
el incansable
se va vistiendo solo de misterio
se va volviendo oscuro a cada paso
se va sintiendo dueño
de ni siquiera el aire que respira
y sigue preguntando
adónde fueron a parar los hombres
y hasta cuándo
habré de soportar tantas visiones
pero también a costa de silencios
hay un perfume que crece en su sangre
hay cierta nota de vigor que suena
repiqueteándole por la esperanza
un llamado de manos un llamado
un llamado y un llanto que conjugan
y enjugan una lágrima naciente
y vamos vamos cada paso al centro
vamos de frente hacia el misterio vamos
vamos y canto vamos recostados
a la silente desazón del miedo
sin aquel gran coraje de los héroes
pero ciertos
que somos en la calle y en las plazas
los dueños de sembrar las esperanzas
X
Por un momento sale
encendido sobrevuela el bosque
acumula el espacio en la memoria
sonríe de frente a la mancha del vuelo
canta
gorjea su frente a la vista del cielo que saluda un niño
ah el espacio se encuentra saltando en el ojo
el sol se retuerce y palpita en la faz del cilindro
han caído muchas estaciones al pozo
y se han multiplicado los soles y fríos
recortar y detener el tiempo
es una misión de cilindros sumados
pero lentamente
se ha descubierto el tiempo subterráneo
las laberínticas corrientes del tiempo debajo del pelo
pero vamos vamos
cuenta el numerado
y apresta la siembra de sueño en los tiempos
y espera y conjuga la muerte y el tiempo
calcula las horas las leguas y el viento
sopesa la pena del sueño encerrado
entonces ambula cubierto de nieblas
en anchos caminos de nieblas espesas
percibe las grises siluetas del árbol
la lágrima suelta que cae del árbol
y el peso de un año que llega y golpea
que anuncia una nueva jornada de encierro
le vuelve los ojos adentro
le llama
le extrae la savia
la espera monótona siente en el pecho
inquieto se muerde los labios de la piel
enfermo se tiende
se escucha los pasos del sueño
la boca del tiempo es entonces abismo
y el canto es un treno que rueda y circula
barbotando truenos de su boca oscura y arremolinada
de su boca honda y arremolinada
entre cuyos dientes se estruja una tela de negros emblemas
de saltos ambiguos
entre muerte y sueño
y desesperado surge desde el fondo
la gris envoltura de un grito
y el llanto se asoma mordiendo los labios del canto
y un largo sollozo que está acumulado en las mismas entrañas
le sube a la lengua desde la garganta
azotando el tiempo que fue del suplicio
se sube gigante por toda estatura
se sube del fondo de nada
se asoma harapiento y heroico rompiendo
los cilindros todos
las penas
los muros
esparce una luna de sueños
y se hace a la calle
camina furioso
construye fulgentes espacios aéreos
y va desbrozando las ramas del tiempo
mientras unos rayos de soles sonoros
se arriman al canto
para que la siembra del sueño se eleve
y proteja ahora su propia vivienda.-
XI
El numerado sorpresivamente
levanta un brazo a la altura de la mancha
levanta un puño ciego
levanta a la altura de los ojos
la dimensión del muro y los cilindros
es necesario
piensa
es necesario
y corre salta corre corre
fijando el punto de los pasos en la mancha
pero esto no es la mancha
son árboles sorteados
es la estructuración de la avenida
esto es el vuelo y la distancia
en la conjugación de tiempo y vida
es el misterio que no se revela
y es necesario
dice
descuajar desde el centro
entonces son los centros recortados
los que se posan dentro de la meta
es el misterio que va dispersándose
es otra dimensión
la verdadera
del vuelo en manos
en alas manifiesto
ya no hay preguntas
no caben en el vuelo
ahora son las vallas las que priman
ahora no hay medida de los pasos
ahora son los pasos de un gigante
uniendo los canales
los lados del abismo
cerrando los espacios agrietados
ahora vamos
no preguntar el tiempo que nos queda
ni la distancia que cubrir los pasos deben
vamos mirando adentro
con un vistazo celestial profundo
es necesario remover las cosas todas
entonces sí estaremos en el vuelo
sin agostar las fuerzas en el viento
ni acumular las fuerzas en el sueño
hay que sembrar caminos
romper todas las vallas y que el verbo
se modifique para dar el canto
y empezar la tarea es necesario
es necesario
sí que es necesariio
así que esté cayendo la neblina
levantar la estructura renovada
de la casa del viento que olvidada
estaba destruyéndose en el polvo
y adónde aquello
adónde lo difuso
lo que no tuvo vida más que en una mancha
pues aquí en este vuelo
en esta casa
que es manifestación de los caminos.
XII
Entonces al salir se da de ojos
con el momento acorralado de malezas
y reptiles sentados en las sillas
el numerado ve como en las nieblas vagan
ay pupilas sin letra
y lenguas desviadas de tanto enmudecer
olvidadas del canto que les pertenece
y frentes que de abiertas se rompieron
y muertos que navegan en silencio
y muertos desterrados al olvido
y hay un silencio grande que circula
adonde el ruido fuera un huracán sediento
el numerado solloza
y luego recupera su estatura
mientras
la tempestad le rueda por la sangre
la tempestad se suma a la nostalgia
a la tarea impuesta en los andamios
entonces hay nuevas visiones
los campos sin más siembras que cizañas
y suelos que de hollados por reptiles
se han vuelto estériles y pedregosos
la calle de cemento inmóvil
la bruma merodeando las cabezas
y en un gemir de bocas apretadas
hundirse la casa golpeada por el viento
cabe en el corazón la vieja pena
de vagar percibiendo la caída sabes
del desierto
la arena fina del silencio muerto
en los ojos
en las cabezas bajas
en busca de olvido
y al numerado le golpea el tiempo
le acude en el estómago el ansia de volar
y suelta en alas
lo que circula dentro de su sangre
el maniatiborrado sueño
el trigo en la pupila germinando
la mano propulsora de simientes
-corazón vegetal y palpitante-
emana los sabores escondidos
que habrán de procrear un alba nueva.-
XIII
El numerado siente que la tierra
le envía un eje
del centro a las entrañas
la vibración le asciende por la médula
y le rezuma en cielo por los ojos
los ojos
la pupila
el centro del iris
abarca entonces todas las alturas
y ve
como un vigía atento las distancias
y la extensión se puebla no de sueños
sino del derrumbe
la ruta imprescindible desmembrada
la encrucijada puesta sobre el tiempo
y se mira las manos sorprendido
y el trabajo imperioso del aliento
para ensayar las nuevas estructuras
se asienta en el cerebro
en la distancia
en la sustitución del laberinto
ahora desde el caos
vigilante
descolgándose alegre de las ramas
vuelve a poner los pies sobre la tierra
para emprender la marcha hacia los tiempos
hacia la madrugada fresca que ya apunta
y la lágrima que fuera ya no existe
ya no existe
las aguas genitales se fusionan
y procrean la luz para el camino
y la canción se agrupa
y con las manos
la voz vibrando
el numerado vuelca
su canto hacia los campos
adónde la cosecha está esperando
la mano que recoja su dulzura.-
XIV
Casi alucinado casi
sin escuchar las voces ni la risa
ni al árbol
ni a la soga
ni al silencio
espeluznado de orificios vagos
furioso y terco de contacto y tiempo
sabe perfuma espera
la magnolia no llora su elegía
y ni detrás del cerco de rosales
se esconde ya la cara de centellas
ni el mármol
ni la piedra
ni el hospicio
podrán
no
no podrán
desempeñar su oficio carcelario
ni la perdida nota de una risa
entre las mil y mil miradas cenagosas
podrán
no
no podrán
escalonar las piedras hasta el fondo de nada
ni los peces
ni las profundas algas
ni los pulpos
enredarán el pie ligero ni la mano
ni estrujaran el esmerado acento
ni podrán recortar
las alas fragmentarias vigorosas
que han escapado al viento
que han escapado del desastre y tienen
una ruta clavada entre las cejas
un surco
un pedazo de tierra entre los ojos
por abonar y desbrozar
y piensa
y luego viene toda la dulzura
de la semilla en hojas
de la siembra
y ahora
de espaldas a la noche
chisporroteando sueños suelta las palomas
y un sonido cruzado de campanas
y un picaflor de arabesco destino
le tiemblan en la sien y en la garganta
y en el hombro se siente la frescura
del manojo latido de la espiga
de la mazorca
y el mineral se yergue
y la madera
el monte
y la profunda lágrima del río
desde la orilla
el palpitante y espejado rayo envía
y el estanque
del numerado vuelve a ser espejo
ni estrujaran el esmerado acento
ni podrán recortar
las alas fragmentarias vigorosas
que han escapado al viento
que han escapado del desastre y tienen
una ruta clavada entre las cejas
un surco
un pedazo de tierra entre los ojos
por abonar y desbrozar
y piensa
y luego viene toda la dulzura
de la semilla en hojas
de la siembra
y ahora
de espaldas a la noche
chisporroteando sueños suelta las palomas
y un sonido cruzado de campanas
y un picaflor de arabesco destino
le tiemblan en la sien y en la garganta
y en el hombro se siente la frescura
del manojo latido de la espiga
de la mazorca
y el mineral se yergue
y la madera
el monte
y la profunda lágrima del río
desde la orilla
el palpitante y espejado rayo envía
y el estanque
del numerado vuelve a ser espejo
un sueño solamente
un sueño de la mancha
y si escapara?
caen los estaños
y esgrime furibundo las razones
y atropella los muros
y lo espera el camino
la siembra
un sueño de la mancha
y si escapara?
caen los estaños
y esgrime furibundo las razones
y atropella los muros
y lo espera el camino
la siembra
y todo aquel sonido aquilatado en horas
que fue la faz del lúgubre silencio
y que florece bajo del cabello
en horas sin minutos ni relojes
y que sepulta detrás de los siglos
toda desesperanza
todo tedio
que fue la faz del lúgubre silencio
y que florece bajo del cabello
en horas sin minutos ni relojes
y que sepulta detrás de los siglos
toda desesperanza
todo tedio
toda visión
suena como
los salpicados saltos de la vida
que retrocede choca se desliza
y al fin encuentra un cauce
y se realiza.-
los salpicados saltos de la vida
que retrocede choca se desliza
y al fin encuentra un cauce
y se realiza.-
XV
A la pared abigarrada llegan
los sonidos del tiempo los simbólicos
estruendos de las voces de la historia
llega la voz dolida
quejumbrosa la voz del desvalido
la voz celosa de sus pertenencias
el señor llega
llega la doncella con su voz delicada
llega un hombre
con una voz solemne
con una voz profunda
que sabiamente va explicando llega
la rutinaria voz del charlatán y llega
toda la multivoz de multitudes
que como el mar se agolpa por las calles
llega una voz
entre las mil y mil llega una
que expresa a las demás y se confunde
se funde se agiganta
una voz que recorre una por una
las voces de los hombres
recolecta sonidos que dispares huyen
y los agrupa los llama
y con caricias los va eslabonando
para la marcha al fin hacia la siembra
como una lluvia
como gotas
las voces van golpeando las paredes
las voces agigantan su sonido
su ruido de tormenta avasallante
su ruido de dulzura manifiesta
cuando en canciones se desprende y rueda
por sobre las cabezas hacia el rumbo
del punto donde esperan
con la fe de un creyente y la esperanza
de un náufrago en la tabla
la región donde caben sin discordia
las voces mil en toda algarabía
la multivoz en todo su sonido
las voces que derribaran los muros
inquietas sin sosiego
permanentes
tenaces horadando las distancias
van recreando el canto sublimado
después de la miseria
madurando
con el camino que conduce al día
el canto como un bloque
que hará temblar de espanto los cimientos
el numerado escucha
y dentro de su pecho burbujea
una voz no un gemido
una voz esquelética y golpeada
segura de su timbre
caliente de ternura
gigante a fuerza de equivocarse
y de enmendar equívocos
el numerado
camina sobre escombros y comienza la canción
para sumarla al canto de las voces.
Montevideo, entre mayo y julio de 1978
ay amigo del alma,como extrañaba estos poemas!!!Como se recreo mi alma viviendocada momento,como amasijo las metáforas y cada palabra,como pude bailar con el ritmo de tu poesia.Realmente Raúl un placer leerte y releerte y si talvez tenga algo de bruja pues cuando caminaba con mi amiga por una calle dehecha con rumbo de reconstruccion aparecieron en mi mente tus poemas y anhele volverlos a leer.Gracias a ti por brindarmelos,Gracias a Glori por contarte y gracias a la naturaleza que te dio este don que es dificil de tener.Un abrazo enorme y mi amistad de siempre,Alicia
ResponderEliminarSoy poeta y tu poesía me gratificó por tu brillante forma de elaborar los versos tanto en forma como en contenido, las palabras llegan como música. Me hizo recordar mucho al estilo de Vallejo.
ResponderEliminarUn placer encontrar un poeta de tu envergadura. ABRAZO
Te invito a mi blog:POIESIS.